El G-8 plantea abaratar a la mitad el envío de remesas de los inmigrantes
La decisión podría suponer "entre 12.000 y 15.000 millones de dólares más al año" para los Estados emisores de inmigración.
El Ministro de Exteriores Italiano y Presidente del G-8 de Desarrollo, Franco Frattini, propuso hoy reducir a la mitad las comisiones que se aplican a las remesas que los inmigrantes envían a sus países de origen, como "una manera innovadora de financiación" para las naciones en desarrollo.
El encuentro del G-8, que concluyó hoy en Roma y que reunió a los Estados más ricos y a los miembros del G-5 (Brasil, México, China, India y Suráfrica), además de una amplia representación africana, se cerró con un llamamiento a que "los países emergentes y en desarrollo" tengan un papel importante en los esfuerzos globales para estimular el desarrollo económico.
Entre las medidas que propuso el G-8, Frattini destacó abaratar el envío de dinero de los inmigrantes a sus países, una decisión que podría suponer "entre 12.000 y 15.000 millones de dólares más al año" para los Estados emisores de inmigración. Entre las conclusiones de la reunión, el G-8 recomendó a los países en vías de desarrollo que inviertan en "tecnologías verdes", con lo que se luchará contra "los efectos más graves del calentamiento global".
El G-8 también pidió "nuevos métodos de cooperación" para cambiar "los mecanismos financieros" e impedir que las ayudas que se envían a naciones en vías de desarrollo queden bloqueadas por impedimentos administativos o burocráticos. Frattini tuvo que hacer frente a las preguntas de los periodistas sobre la denuncia formulada ayer por la ONG británica One, que acusó a Francia e Italia de ser responsables de la reducción global de la ayuda al desarrollo.
