Cepal preve caída de remesas y bienestar en América Latina
Las economías latinoamericanas enfrentarán en los próximos meses una fuerte reducción de las remesas enviadas por sus emigrantes, producto de la contracción económica en Estados Unidos
La situación, que pudiere derivar en contagios recesivos en los países más expuestos, obedece a que la economía estadounidense concentra un 87 por ciento de la migración extrarregional. La situación sería especialmente grave en Haití, Nicaragua y Jamaica, donde los envíos monetarios del exterior representan entre 23 y 33 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
También habrá complicaciones en El Salvador y República Dominicana, naciones en las que 14,5 y 9,3 por ciento de sus poblaciones, respectivamente, son imnigrantes.
Las economías de México y Brasil tampoco quedarán indemes. El primero recibe más de 23.00 millones de dólares anuales en remesas, mientras que el segundo capta unos 7.300 millones de dólares.
Actualmente, la comunidad emigrante representa unos 30 millones de personas, número que sobrepasa la población sumada de países como Bolivia, Chile, Paraguay y Costa Rica.
Estos hombres y mujeres representan un cinco por ciento de la población regional, tasa que duplica los estándares globales, según sostiene el Centro Latinoamericano de Demografía, Celade.
